El tipo de la tienda

Tengo mi marido, tenemos catorce años de matrimonio, nos amamos, pero aveces estoy seguro y soy sincera, de que para tener un poco de intimidad y recuperar la llama de la pasión, falta hacer algo que no haga sentir vivos, y nos permita sentir que las ganas y la líbido aún fluuye dentro de nosotros.


Entre marido y mujer siempre existen esos altibajos, y es incluso normal que exista el engaño y la traición.


Pero, quisiera saber si entre ustedes mis estimados lectores, hay alguno tan víctima que haya lanzado la primera piedra y sienta que no ha cometido el pecado.


Hablo del sexo con otro diferente a la pareja, exactamente, si, sin tapujos, un sexo que nos hace sentir ese no sé qué, aunque sabemos que estamos traicionando esa confianza de nuestro gran amor, pero hay otra cosa, será que él, mi marido, no hará lo mismo?


Pues, si quiero dejar de pensar en eso, y debo hacer que no me interesa, debo hacerlo y ya, y no pensar en nada mas, ni amor, ni compromiso, es solo sexo y ya, y como tal, debo disfrutarlo y vivirlo.


En esa línea general, les cuento que conozco a Julio, el tipo de la tienda de perfumes, donde fui a comprar un perfume, y me pareció atractivo al punto de que me hice la trampa para hacerlo caer, iba cada dos días a probarme un perfume diferente, y hacía que me oliera el cuello, hasta que un día le dije que me excitaba ese cuello. Fue allí donde iniciamos una historia de amantes, él es casado como yo, pero en su tienda, detrás, en el almacén, es el sitio exacto donde comenzamos haciendo unas sesiones de sexo desenfrenado, veloz, diferente y exquisito, desde el sexo oral, anal, y en posiciones que dan lugar a mas excitación.


No dejo de ir a la tienda, a bucar cualquier cosa, sobre todo en horarios donde sé que no hay casi visitas, allí, Julio me hace pasar al almacén de la parte trasera, y allí nos damos ese placer del sexo que nos llena de adrenalina.


Cuando llego a casa, estoy normal, relajada, tranquila, y cuando debo cogerme a mi marido, lo hago también con él, y siento delicioso, obvio, pero hay momentos en que mientras estamos haciendo el amor mi mardio y yo, pienso en Julio, y hasta me excito doblemente.


Si les contara las experiencias sexuales que he vivido con Julio, estoy segura que mi marido debería darle las gracias por hacer que yo esté mas feliz en casa, y que sea mejor mujer con él.


Gracias Julio, esperame todos los sábados en tu tienda.


Hay algún Julio entre ustedes?

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